La Ciudad de Buenos Aires vivió una jornada histórica para el automovilismo nacional. Ante una multitud, Franco Colapinto protagonizó una exhibición única en un circuito de 2 kilómetros sobre las avenidas Del Libertador y Sarmiento, marcando el regreso de un monoplaza de Fórmula 1 a las calles porteñas después de 14 años

El evento no solo destacó por la destreza del piloto argentino, sino por el valor simbólico de las máquinas utilizadas, convirtiendo a la ciudad en el escenario de una postal deportiva irrepetible

El rugido del V8 y el homenaje a Fangio
La exhibición se dividió en tres rondas estratégicas donde se lucieron dos íconos de la ingeniería de competición:

Potencia Moderna: Colapinto aceleró un monoplaza Lotus E20 (2012), impulsado por un motor Renault V8 y vestido con el branding oficial del BWT Alpine Formula One Team
. Leyenda Histórica: El piloto rindió tributo a las raíces del deporte nacional al conducir una réplica de la mítica “Flecha de Plata”, el coche con el que Juan Manuel Fangio se consagró campeón del mundo en 1954 y 1955
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